Selección y estabilización

La flor se corta cuando su forma y apertura son adecuadas. Después puede absorber una solución por el tallo o tratarse por inmersión, según el método del productor.

Las fórmulas y los tiempos varían. El objetivo es reemplazar parte del agua y otros componentes de los tejidos para mantener la estructura sin que la flor continúe su ciclo natural.

El papel del color

El tratamiento puede modificar el tono original. A veces se incorpora color para uniformar una partida o conseguir matices poco habituales en una rosa natural, como ciertos azules o acabados metálicos.

Lo que ocurre después

Preservar la flor no equivale a diseñar la pieza. Las rosas tratadas se clasifican y se integran después en una composición. Siguen siendo delicadas y no deben regarse ni exponerse a humedad elevada.