Por qué duran más

El tratamiento sustituye parte de la humedad de la flor y ralentiza los cambios visibles. La rosa deja de necesitar agua, aunque su materia continúa siendo sensible.

Los factores decisivos

La humedad elevada puede ablandar o deformar los pétalos. El sol directo altera los colores; el calor intenso y el contacto repetido pueden volver la flor más frágil.

Las piezas protegidas por una caja o urna suelen quedar menos expuestas al polvo y a los roces que una composición abierta.

Cuidados sencillos

Mantén la pieza dentro de casa, sin agua y lejos de ventanas con sol directo. Retira el polvo con suavidad y evita productos de limpieza o aerosoles.

Una promesa exacta solo es responsable cuando se basa en pruebas del producto y en condiciones definidas. Preservada no significa indestructible.